Son las 4:12 am del sabado 20 de junio, y sigo despierto, meláncolicamente dormido, pensando, soñando, planeando despierto…
Hace unas pocas horas te fuiste a dormir, estás triste por lo sucedido hace 30 días, y yo no pude evitar el tenerlo presente también, me invade un poco la nostalgia, pero prefiero velar tus sueños…
Acabo de ver Mas allá de los sueños, amo esa película, quizá porque representa mi mas fervientes deseos, tu sabes, sumergirse al infierno por alguien, sin voltear y lograr lo que no se ha visto antes, quizá de ahi parten mis temores, el desearte con tanta intensidad que te aleje, o que simplemente pierda la cordura tratando de estar contigo, a veces cuando ganas, pierdes, aveces cuando pierdes, ganas. Sólo se que en este momento quisiera poder abrazarte mientras velo tus sueños, mientras te susurro que todo estará bien, que aquí estoy…
Entre árboles y arbustos, en esa imagen plasmada para siempre bajo el roble, cubriéndote con mis alas, curando cicatrices y manteniendo esas dulces heridas que nos marcan el estigma de la vida entre poemas… De las espinas del rosal donde una a una te doy mi vida, mi suspiro y estas miradas, aquí estoy niña bella, sólo un poco herido, pero vivo, nunca te he olvidado…
Es curioso como interfiere el tiempo en nuestros caminos y nos cambia las perspectivas a veces, aunque hoy que he volteado y observo, no observo cambio, no en lo fundamental, no en el poeta amor que vibra por tí, no en la sienes de este soñador que a veces ha negado lo que es, sólo las nubes y las tormentas han cambiado, sólo las cavernas que el agua atormenta, sólo eso, el pasado no ha cambiado, solo las flores que a su lado crecieron, el árbol que se hizo fuerte, porque el dulce y esperado toque de tu mano sigue igual, tu sonrisa y tu pregunta inquisitiva por mis pensamientos, eso sigue aquí, y ese dulce bizarro beso sigue eterno, permanentemente colgado de mis labios, vibrando, sumando nuestras voluntades…
Son las 4:31 am del sábado 20 de junio, y el sueño me está entrando, me siento mucho menos meláncolico, sigo pensando pero quiero soñar, planear dormido, donde estés niña bella duerme tranquila, mis sueños te acompañan, aunque a veces yo les tema, esos, esos siguen firmes, no se rinden y no cambian, sólo han crecido algunas flores, y el sol ha plasmado en su cielo matices de amatista y cobre…
Donde estés niña preciosina, no despiertes, sólo soy yo abrazándote en tus sueños…
